Bondiola de cerdo con papas a la provenzal

La bondiola de cerdo es uno de los cortes más populares de la parrilla argentina. Tiene la cantidad justa de grasa entreverada para quedar súper tierna y jugosa sin necesidad de marinadas complicadas. Acá la hacemos con papas a la provenzal, que son el acompañamiento perfecto.

Ingredientes

  • 1 bondiola de cerdo (1,5 kg aprox.)
  • Sal gruesa
  • Pimienta negra molida

Para las papas a la provenzal

  • 6 papas medianas
  • 4 dientes de ajo picados muy finos
  • 1 taza de perejil fresco picado
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Preparación

1. Preparar la bondiola

Sacar la bondiola de la heladera al menos 30 minutos antes de cocinar para que llegue a temperatura ambiente. Secarla bien con papel absorbente. Salpimentar por todos lados con generosidad.

2. Sellar a fuego fuerte

Llevar la bondiola a la parrilla a fuego bien alto para sellarla por todos los lados, aproximadamente 4 a 5 minutos por lado. Este paso es clave para formar una costra sabrosa que retenga los jugos.

3. Cocción lenta

Una vez sellada, bajar la parrilla o reducir el fuego a temperatura media-baja. Cocinar la bondiola durante 1 hora a 1 hora y media, girándola cada 15 a 20 minutos para que la cocción sea pareja. La grasa se irá derritiendo lentamente e impregnando toda la carne. Está lista cuando al pinchar el centro con un palillo los jugos salen claros, no rosados.

4. Papas a la provenzal

Cortar las papas en cubos medianos y cocinarlas en agua con sal hasta que estén tiernas pero firmes. Escurrir. En una sartén con aceite de oliva caliente, saltar las papas hasta dorar. Apagar el fuego, agregar el ajo y el perejil, mezclar bien y rectificar la sal. El ajo no debe cocinarse con la llama prendida para que no se queme y amargue.

5. Servir

Dejar reposar la bondiola 5 minutos antes de cortar. Cortar en rodajas de 1,5 cm de grosor. Servir junto a las papas a la provenzal y, si se quiere, un poco de mostaza artesanal a un costado.

Tip: Si te sobra bondiola, al otro día hacé un sándwich con pan de campo, queso provolone y tomate. No falla.